Las aves no voladoras tienen alguna ventaja que compensa la incapacidad de volar. Los avestruces, por ejemplo, corren bastante rápido, y los pingüinos son súper ágiles dentro del agua. Sin embargo, estos últimos no son invencibles. Todos los días corren riesgos tanto en el océano como en la tierra, debido al acecho de sus depredadores naturales y de otras amenazas.

¿Qué tan amenazados están los pingüinos?

De todas las especies, 5 se encuentran en peligro de extinción.

ESTADO DE CONSERVACIÓN

La Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza ha clasificado a las diversas especies de pingüinos de acuerdo con su estado de conservación, y a su vez, este estado se ha definido en función de la gravedad de sus amenazas, del tamaño de su población global, etcétera. De todas las especies, 5 se encuentran en peligro de extinción, 6 están vulnerables, 4 están casi amenazadas y apenas 3 son catalogadas como especies sin riesgo:

Especies de Preocupación Menor (Least Concern)

-Pingüino rey.

-Pequeño pingüino azul.

-Pingüino barbijo.

Especies de pingüinos en peligro de extinción.

Especies en la categoría Casi Amenazado (Near Threatened)

-Pingüino emperador.

-Pingüino de Adelia.

-Pingüino papúa.

-Pingüino de Magallanes.

Especies en la categoría Vulnerable (Vulnerable):

-Pingüino de penacho amarillo o saltarrocas.

-Pingüino macarrones o pingüino de penacho anaranjado.

-Pingüino de Fiordland.

-Pingüino de las Snares.

-Pingüino real.

-Pingüino de Humboldt.

Especies en la categoría En Peligro de Extinción (Endangered)

-Pingüino saltarrocas norteño o pingüino de penacho amarillo norteño.

-Pingüino de Sclater o pingüino de las Antípodas.

-Pingüino ojigualdo o pingüino de ojo amarillo.

-Pingüino africano.

-Pingüino de las Galápagos.

AMENAZAS

Los pingüinos son animales lentos y torpes en tierra firme, se reproducen a edades mayores que otras aves, suelen poner 1 o 2 huevos por nidada y son muy susceptibles a los cambios de clima. Las especies más vulnerables a las amenazas son aquellas que viven cerca de la costa, pues están a expensas de mayor cantidad de depredadores y de las consecuencias de las actividades humanas.

En este sentido, una amenaza es todo factor que contribuye a poner en riesgo la vida de los pingüinos. Existen muchas, pero las principales son las siguientes:

–Caza. La caza de pingüinos se ha practicado desde hace varios siglos atrás, a partir de su descubrimiento, para obtener de ellos su grasa, carne, piel, plumas y ocasionalmente huesos y aletas. A pesar de que ahora una persona difícilmente se imagina usar una lámpara de aceite de pingüino, años atrás estas aves fueron ampliamente explotadas; tan es así, que unos 2.5 millones de individuos fueron exterminados en las islas Malvinas en un período de 16 años.

–Sobrepesca. No precisamente de ellos, sino de sus alimentos. Los pingüinos han tenido que soportar que muchas especies de peces y calamares sean objetivos habituales de la industria pesquera, con lo cual la disponibilidad de comida se reduce para ellos. Por ejemplo, la anchoveta es un tipo de pez sumamente explotado, y es el alimento preferido de los pingüinos de Humboldt. Se cree que la sobreexplotación de la anchoveta es un factor importante en la reducción del número de estos pingüinos.

–Calentamiento global/Cambio climático. No es un secreto que las temperaturas globales han estado aumentando desde hace varias décadas, lo cual ha causado un aumento del nivel de los océanos, el derretimiento del hielo marino y de los glaciares y el descenso de las fuentes de alimento de algunos animales, todo lo cual afecta a los pingüinos.

Se teme que el calentamiento global afecte sobre todo a los pingüinos emperador y los pingüinos de Adelia, especies antárticas, ya que ellos dependen del hielo marino para anidar y para buscar alimento, ya que el krill suele encontrarse debajo de él. De acuerdo con un estudio del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés), es posible que un 75 por ciento de la población de pingüinos de Adelia desaparezca o decline si la temperatura media global se eleva por encima de los niveles preindustriales por solo 2º C.

–Contaminación. El agua de los océanos suele contaminarse con basura proveniente de los barcos o arrastrada desde las costas por las corrientes, tras lo cual, además de perjudicar el equilibrio del agua marina que solventa la vida de las presas de los pingüinos, puede afectarlos directamente. En no pocas ocasiones se ha encontrado cadáveres con basura plástica en el estómago o enredada en su cuerpo.

Sustancias invisibles pero altamente contaminantes, como los plaguicidas, se han hallado en los tejidos de pingüinos muertos. Pero no solo pueden producir muerte directa, sino también problemas reproductivos, enfermedades de la piel y alteración de su sistema inmunitario, lo que los hace más vulnerables a las enfermedades.

Por otra parte, los derrames de petróleo son un peligro constante. El petróleo que se impregna en su plumaje disminuye las propiedades aislantes de este que les hace soportar las bajas temperaturas del agua y afecta la impermeabilización, por lo cual pueden morir de frío. Si el pingüino afectado intenta acicalarse, seguramente el líquido entra en su cuerpo y puede dañar sus órganos internos.

–Captura incidental. No es común en la Antártida, pero en ciertas zonas donde aún se realiza pesca artesanal, algunos pingüinos pueden quedar accidentalmente atrapados en las redes.

–Urbanización/Destrucción de hábitat. En algunas regiones, los hábitats de los pingüinos están siendo alterados por la construcción de carreteras, puentes y otros tipos de edificios, lo que reduce el espacio natural al que están adaptados para vivir.

–Disturbios. El turismo e incluso el ecoturismo son peligros para los incautos pingüinos. Dado que demuestran poco miedo hacia los seres humanos y son un poco curiosos, en ocasiones pueden habituarse demasiado a las personas y esto puede modificar en algún grado sus hábitos normales. Sin embargo, un estudio en los pingüinos de Magallanes sugiere que se vuelven insensibles a la presencia de los humanos.

Siempre y cuando la visita a las zonas donde viven se haga de forma responsable y precavida, el disturbio se reduce. Lo más recomendable es no acercarse a menos de 3 metros del pingüino, y de ninguna manera alimentarlo con cualquier tipo de alimento.

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