¿Cuáles son los depredadores de los pingüinos?

La gran cadena alimentaria de la naturaleza exige que unos animales tengan que cazar a otros para alimentarse y sobrevivir. Los varios depredadores que acechan a su alrededor y que buscan la menor oportunidad para darle unos mordiscos a su carnoso cuerpo.

Como estas aves pasan mucho tiempo en el agua, la mayor parte de sus depredadores son animales marinos. Quizá el más peligroso es la foca leopardo o leopardo marino (Hydrurga leptonyx), un miembro de la familia de los fócidos que se caracteriza por su agresividad. En aguas antárticas es uno de los principales depredadores de los pingüinos, ya que puede atacarlos tanto dentro como fuera del océano.

Como estas aves pasan mucho tiempo en el agua, la mayor parte de sus depredadores son animales marinos.

En este último caso, la foca otea el horizonte para detectar presas, o bien, husmea sigilosamente a través de un agujero en el hielo o en las orillas de la tierra. Hay que darle crédito por una táctica muy eficaz: al salir del agua, se mueve torpemente en el hielo o el suelo para perseguir a los pingüinos, y por lo regular algún individuo atemorizado se lanza al océano para intentar escapar. Entonces, la foca aprovecha el momento y vuelve al agua, en donde ágil y rápida gracias a su cuerpo en forma de torpedo, suele capturar al pobre pingüino.

Depredadores naturales de los pingüinos.

Los leones o lobos marinos, de la familia Otariidae, también pueden capturar pingüinos si la ocasión se los permite. La foca de Weddell (Leptonychotes weddellii) puede capturar pingüinos de Adelia (Pygoscelis adeliae) de vez en cuando, pero por lo regular los pingüinos están a salvo de esta especie ya que prefiere los peces, que son presas más fáciles de capturar.

Por supuesto, no puede olvidarse a otros grandes depredadores de los mares: los tiburones y las orcas. Los primeros son conocidos carnívoros de gran apetito, pero no son fanáticos de la carne de ave y menos de pingüinos. Aun así, algunas veces estos se convierten en su comida del día. Las orcas, por su parte, son superdepredadoras y tienen una amplia dieta que a veces incluye pingüinos.

En tierra, unas aves llamadas skúas (Stercorarius) están siempre al acecho. No son muy grandes, pero sí fuertes y son capaces de atacar a los polluelos vivos que aún permanecen en sus nidos. Tampoco son tímidos a la hora de robar huevos, de los que pueden alimentarse. Puede sorprender que en ocasiones dos skúas trabajen juntos para obtener el botín. Una vez que han detectado el objetivo en el nido de pingüino, uno de ellos se encarga de distraer al adulto y el otro se apresura a capturar el huevo o el polluelo. Las palomas antárticas son más audaces: en el momento en que el padre regurgita su comida para alimentar al polluelo, vuelan en dirección a ellos y literalmente roban la papilla destinada al pequeño.

Un problema moderno: los depredadores introducidos. Perros, zorros, serpientes, armiños y gatos han sido llevados desde otras partes del mundo a la Antártida o las islas en donde se hallan poblaciones de pingüinos, y así estos se ganan depredadores con los que anteriormente no contaban. Por lo regular, estos animales capturan polluelos o bien, roban los huevos.

En la actualidad, los zorros introducidos en Australia son los principales enemigos del pequeño pingüino azul (Eudyptula minor) y los gatos que llegaron a la isla Dassen gustan de comer polluelos de pingüino africano (Spheniscus demersus). Un problema mayor ocurrió hace algunas décadas, cuando 5 gatos que fueron llevados a la isla Marion para terminar con los ratones introducidos por los cazadores de focas se reprodujeron rápidamente, y al cabo de unos años se habían convertido en depredadores de polluelos de pingüinos.

No todos los pingüinos comparten los mismos enemigos, desde luego. El pingüino de Magallanes (Spheniscus magellanicus) tiene que cuidarse de zorros rojos, zorros grises, petreles gigantes, hurones, lobos marinos sudamericanos, gaviotas cocineras y hasta pumas. El pingüino rey (Aptenodytes patagonicus) tiene como depredadores a skúas pardas, lobos marinos antárticos, petreles gigantes y leones marinos subantárticos. Por su parte, el pingüino africano es enemigo de mangostas amarillas, lobos marinos del Cabo, ibis sagrados y jinetas tigrinas, solo por mencionar algunos ejemplos.

Estrategias de defensa

Los pingüinos no cuentan con garras, colmillos o gran fuerza para defenderse, por lo que tienen que cooperar todos juntos para estar alertas ante los depredadores y evitar los ataques. Por lo general, estas aves caminan rápidamente cuando son perseguidas, y tienden a meterse al océano para intentar escapar. No obstante, esto suele ser contraproducente, pues carnívoros como la foca leopardo son más ágiles al cazar en el agua.

Si son atacados por aves, responden con aleteos y picotazos para asustarlas. Los padres intentan proteger el nido y no se levantan del sitio a menos que el ataque sea muy insistente.

SPR24