¿En dónde viven los pingüinos?

Han aparecido en programas televisivos interactuando con osos polares y viviendo en iglúes, pero no, los pingüinos no se encuentran en el Polo Norte, a menos que se los lleve ahí con un propósito. Por el contrario, ellos se distribuyen naturalmente solo en el hemisferio sur, debajo de la línea imaginaria llamada ecuador y hasta el continente antártico.

Muchas personas están convencidas de que los pingüinos viven en lugares fríos y cubiertos de nieve, pero se sorprenderían al saber que son capaces de prosperar perfectamente en sitios muy cercanos al ecuador, en donde la nieve y el hielo brillan por su ausencia. En realidad, los individuos en estado salvaje están distribuidos en Sudamérica, el sur de África, Nueva Zelanda, Australia, las islas templadas y subantárticas y por supuesto, parte de la Antártida.

El rango geográfico de los pingüinos abarca desde las islas Galápagos hasta Cabo Royds.

El rango geográfico de los pingüinos, o dicho de otra forma, la parte de la Tierra que abarcan, tiene gran amplitud. La mayor parte de las especies se encuentra entre los 45º y los 58º latitud sur, y la mayor diversidad de especies puede verse en Nueva Zelanda, país en donde coexisten 9 especies. Unas 10 viven en zonas templadas, mientras que solo 1, el pingüino de las Galápagos (Spheniscus mendiculus), es capaz de ir más allá del ecuador y pasar al hemisferio norte, aunque esto no sucede a menudo.

Rango territorial de los pingüinos.

En suma, el rango geográfico abarca desde las islas Galápagos hasta Cabo Royds, un cabo situado en la latitud 77º33’ sur en donde existen colonias de pingüinos, a través de zonas templadas y hasta cálidas del globo. Las poblaciones más grandes están en Australia, Argentina, Sudáfrica, Chile, Nueva Zelanda y Antártida. Su ausencia en el hemisferio norte puede explicarse de la siguiente manera: osos polares, lobos, glotones y otros carnívoros. Incluso seres humanos.

Sí, en la zona norte del planeta existe un gran número de animales que pueden depredar a los pingüinos, pero también ahí existe mayor competencia por la comida. Como es natural, la disponibilidad de alimentos es un factor esencial para establecerse en un lugar, y para estas aves es importante habitar sitios con abundancia de peces, krill y/o calamares, de los que suelen nutrirse.

Además de lo anterior, como los pingüinos no vuelan no tienen mucha oportunidad de hacer largos viajes hacia zonas lejanas entre sí, así que prefieren mantenerse en sitios ricos en presas. Las especies del género Spheniscus que viven en regiones más al norte del rango normalmente se encuentran en las plataformas continentales y zonas de surgencia, mientras que los pingüinos rey y emperador suelen permanecer sobre las capas de hielo flotantes y las tierras cercanas al mar.

Aún así, son muy aventureros. Únicamente el pingüino emperador (Aptenodytes forsteri) y el pingüino de Adelia (Pygoscelis adeliae) pasan toda su vida en la Antártida, pues por lo general, los pingüinos se trasladan por mar hacia otras partes para reproducirse y anidar. Sin embargo, procuran que el agua de la región no sea muy cálida, puesto que la densa capa de plumas que recubre su cuerpo puede contribuir a evitar que el calor interno se disipe y su temperatura aumente peligrosamente.

Por otra parte, las corrientes oceánicas juegan un papel muy importante en la distribución de los pingüinos, debido a que transportan de un lugar a otro el plancton y otros alimentos. Esto se debe a que el agua de las corrientes arrastra nutrientes, fosfatos, silicatos y otras sustancias que los pequeños crustáceos necesitan para sobrevivir, así que donde están los nutrientes está el plancton, y donde está el plancton, puede haber krill y pingüinos. De manera similar, la Convergencia Antártica, donde las aguas heladas del océano se hunden bajo las aguas subantárticas ligeramente más cálidas, es un ambiente pleno en alimentos que los pingüinos aprovechan muy bien.

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