Muchos científicos dicen que las temperaturas globales están aumentando. De acuerdo con la Administración Nacional de la Aeronáutica y el Espacio (NASA, por sus siglas en inglés), la temperatura de la Tierra ha aumentado 1.4º F (unos 17º Celsius) desde 1800, y el nivel del mar a nivel global se ha elevado unos 178 milímetros durante los últimos 100 años. Estos fenómenos parecen tener su origen principal en muchas actividades humanas que liberan gases de efecto invernadero e impiden que el calor escape hacia la atmósfera.

El calentamiento global está causando estragos en los seres vivos de forma gradual, y estos estragos son consecuencia de los fenómenos que causa. Los pingüinos, especies que necesitan aguas frías para sobrevivir, se cuentan entre los animales más afectados, pues son especialmente sensibles a los cambios del clima. Verás, incluso los pingüinos que viven las regiones cálidas, como los pingüinos de las Galápagos (Spheniscus mendiculus) y los pingüinos de Humboldt (Spheniscus humboldti), dependen de las corrientes oceánicas que transportan grandes volúmenes de agua fría, nutrientes y algas que se alimentan de estos. Si esta especie soporta un clima de hasta 28º C, es por las aguas frías en las que bucea y busca comida. Entonces, es fácil imaginarse lo que puede sucederles a los pingüinos si la temperatura de la atmósfera aumenta.

De acuerdo con la NASA, la temperatura de la Tierra ha aumentado unos 17º Celsius desde 1800.

Una de las consecuencias más preocupantes es el incremento en la frecuencia e intensidad de los períodos del fenómeno llamado El Niño, que ocasiona abundantes precipitaciones y provoca que la temperatura de la superficie del océano antártico se eleve. En consecuencia, la capa de agua caliente de la superficie impide que las aguas frías ricas en nutrientes asciendan hacia ella, por lo que los pequeños animales que los necesitan, como los crustáceos que conforman el krill, no acuden para alimentarse. A su vez, los pingüinos que se alimentan de krill, especialmente los antárticos, ven sus fuentes de alimento reducidas, y sus polluelos reciben menor cantidad de alimento.

Desde luego, los pingüinos pobremente alimentados son más vulnerables a las enfermedades y a la muerte, así que definitivamente la supervivencia del krill es clave para la supervivencia de los pingüinos antárticos, pero incluso los pingüinos de las zonas templadas, que consumen más peces y calamares, peligran. Por ejemplo, más de tres cuartas partes de la población de pingüinos de las Galápagos se perdieron durante el intenso evento de El Niño que aconteció entre 1982 y 1983, y muchos pingüinos de Magallanes (Spheniscus magellanicus) han tenido que moverse hacia otros lugares siguiendo la trayectoria de sus presas.

Ahora bien, no es un secreto que las capas de hielo marino se están derritiendo rápidamente. Y no solo los osos polares y las morsas resienten estos cambios; no, muchos pingüinos también. Si bien por lo general pueden pasar hasta un 80 por ciento de su vida en el mar y solo dos especies pasan toda su vida en el suelo de la Antártida (el pingüino de pingüinos de Adelia (Pygoscelis adeliae) y el pingüino emperador (Aptenodytes forsteri), muchas de las especies dependen de los icebergs y los témpanos flotantes para establecer sus colonias, anidar y protegerse de los depredadores marinos como los tiburones y las focas leopardo. Si pierden estos lugares, están en un severo aprieto. Toma el caso de los pingüinos emperador que anidan en el archipiélago Géologie: como las temperaturas se están tornando más cálidas, las capas de hielo marino son cada vez más delgadas y por lo tanto más frágiles. Si el hielo se rompe, muchos polluelos pueden caer al agua antes de que tengan las habilidades necesarias para sobrevivir por sí mismos.

Consecuencias del calentamiento global en los pingüinos.

En relación con lo anterior, las poblaciones de pingüinos de Adelia del norte de la Península Antártica son menos numerosas y muchos de ellos se están trasladando hacia sitios más al sur, especialmente al mar de Ross. Un dato para preocuparse: las poblaciones de krill del océano Antártico se han reducido en un 80 por ciento debido a que el hielo marino, menos abundante y más ligero por el calentamiento global, no proporciona un refugio adecuado para ellos. Hay que decir que los pingüinos suelen buscar krill precisamente debajo de lo témpanos.

Los investigadores temen que el calentamiento global, y consecuentemente el cambio climático, impacten sobre todo en los individuos antárticos y que el descenso de las poblaciones continúe hasta grados insostenibles. Por fortuna, algunas personas están implementando esfuerzos de conservación para evitarlo.

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