¿Cómo se reproducen los pingüinos? Existen 17 especies de pingüinos y como tal, 17 formas específicas de reproducirse, sin embargo, hay elementos y características que son comunes a toda la familia “Spheniscidae” que incluye a todos los tipos de pingüinos.

LA MADUREZ

El primer paso en el ciclo reproductivo de los pingüinos es cuando los individuos alcanzan la madurez sexual, lo cual varía de acuerdo al tamaño de la especie y su hábitat. Adicionalmente, dentro de cada especie, machos y hembras alcanzan la madurez en diferentes etapas de su vida pero en general podemos decir que esto ocurre alrededor de los tres años. Sin embargo, pese a alcanzar dicho estado, los pingüinos comienzan a reproducirse mucho tiempo después. Por citar algunos ejemplos específicos, el pingüino emperador (Aptenodytes forsteri), el más grande de todos, alcanza la madurez alrededor de los 3 años pero se reproduce por primera vez entre los 4 y 6 años de edad, mientras que al más pequeño de todos, el pingüino azul (Eudyptula minor), le toma igual alrededor de 3 años alcanzar la madurez pero casi de inmediato se reproduce. En todos los casos, las hembras maduran y se reproducen antes que los machos. En promedio, la madurez sexual de los pingüinos se podría considerar que llega al tercer año y su reproducen alrededor del quinto o sexto año.

SELECCIONANDO PAREJA

Cuando llega la época de apareamiento, los machos empiezan a buscar una pareja para reproducirse. En el caso de las especies que forman grandes colonias, este proceso no es tan complicado pues hay muchas hembras disponibles y llegado el momento el macho inicia un cortejo que se prolonga de dos a tres semanas y que incluye principalmente la emisión de fuertes sonidos para atraer a la hembra.

Algunas especies de pingüinos son monógamas pero la mayoría como el pingüino emperador son serialmente monógamas, esto es, son fieles a su pareja durante la temporada de reproducción completa pero el siguiente año hasta el 85% cambia de pareja.

Cortejo de los pingüinos.

Apareamiento de pingüinos.

EL CORTEJO

Adicionalmente a la emisión de fuertes sonidos, los pingüinos realizan otras actividades para atraer a las hembras que se pueden clasificar en tres:

1. Euforia. Los sonidos son acompañados de agresivos movimientos de aletas.

2. Mutua Euforia. Ambos realizan los movimientos eufóricos.

3. Reverencial. El macho se inclina o toca el pico de la hembra.

Una vez formada una pareja, los pingüinos se aparean y la hembra pone uno o dos huevos en un tiempo que varía grandemente entre especies. Las especies grandes el pingüino rey y el emperador son los únicos que ponen un huevo, mientras que las otras 15 especies ponen dos.

COLONIAS DE PINGÜINOS

Los pingüinos regresan año con año a la colonia donde anidaron previamente, un término que se conoce como filopatría, practicado por otras especies de aves, algunas especies de tortugas marinas y el salmón entre otros.

La mayoría de las especies hace nidos exceptuando al pingüino emperador (Aptenodytes forsteri) y al pingüino rey (Aptenodytes patagonicus) que incuban el único huevo que pone la hembra en una bolsa especial que tienen entra las patas ya que en el caso del emperador, las condiciones climáticas congelarían de inmediato los huevos si éstos fueran expuestos al medio ambiente.

Otras especies como el pingüino barbijo (Pygoscelis antarcticus) y el pingüino de Adelaida (Pygoscelis adeliae) usan piedras para construir sus nidos. Otros buscan cavidades entre las piedras o la tierra y otros incluso en medio de la hierba o el pasto.

Desde luego los períodos de incubación varían de acuerdo a la especie. El más grande, el emperador, incuba sus huevos durante un poco más de dos meses, alrededor de 62-66 días, mientras especies más pequeñas como el pingüino Adelaida toma entre 32 y 38 días.

ECLOSIÓN DE LOS HUEVOS

Los polluelos tardan de 1 a 3 días en romper el cascarón y nacer. Aunque llegan a este mundo muy desprotegidos, los padres se encargan de darles el cuidado necesario y alimentarlos durante algún tiempo. En general, los polluelos de todas las especies son muy diferentes de los padres y tienen colores de plumajes cafés o gris que luego de la primera muda tiran para tomar los colores que conocemos.

Una vez que nacen, los padres alimentan a los polluelos regurgitando alimento que obtuvieron anteriormente en el océano y que entregan juntando sus picos con los de sus descendientes.

Cuando llega el momento, los padres dejan al polluelo para que enfrente el mundo por su cuenta y continúe el ciclo de la vida.

Pingüinos y el cuidado de sus crías.

Cría de pingüino Papúa.

LA MARCHA DE LOS PINGÜINOS

La reproducción del pingüino emperador (Aptenodytes forsteri), es un caso único en el mundo animal y ha sido ampliamente estudiada e incluso llevada al cine en la afamada película “La Marcha de los Pingüinos”. Su estoico proceso es digno de conocerse.

Todo comienza con una travesía desde el océano hasta el hielo sólido alejado de la costa que les toma hasta tres días en completar. Una fila interminable pero increíblemente ordenada de individuos recorre esta distancia hasta llegar a la colonia donde miles de ejemplares se reúnen.

Después de un proceso de selección de pareja y apareamiento, la hembra pone un solo huevo y ante la imposibilidad de tener un nido en donde depositarlo en esas condiciones climáticas, lo transfiere al macho para que éste lo incube durante más de dos meses. El proceso de transferencia del huevo de la hembra al macho, es el primer peligro que tiene que enfrentar el futuro polluelo ya que si el huevo llega a caerse al hielo en el proceso, se congela en pocos segundos.

Ciclo reproductivo de los pingüinos.

Huevo de pingüino papúa.

Una vez que el macho tiene el huevo entre sus patas, lo cubre con un saco especial que lo protege del frío, pero que limita su capacidad de movimiento ya que el mismo destino correría el huevo si el padre lo deja caer por un movimiento imprudente.

Inmediatamente después de entregar el huevo, la madre se dirige al océano a alimentarse para recuperarse de los requerimientos físicos de producir y poner el huevo pero también para regresar a la colonia con alimento en un compartimiento especial en su estómago que dará al polluelo al nacer.

Todos los padres de la colonia permanecen juntos durante ese tiempo, resistiendo bajas temperatura, fuertes vientos y oscuridad, por lo que se agrupan para conservar el calor. Esto claro, sin dejar caer el huevo que tienen entre las patas.

Casi dos meses después, un poco antes de que el huevo eclosione, las madres regresan con el alimento que darán a sus polluelos recién nacidos. Sin embargo, si una madre no regresa o se atrasa demasiado, los polluelos morirán de hambre.

Al llegar la madre, el padre que lleva casi tres meses sin comer, se dirige nuevamente al océano a alimentarse, recuperar el peso perdido y desde luego traer comida para su polluelo, tal y como hizo la madre anteriormente.

Por si este proceso no fuera suficientemente dramático, los padres hacen entre 6 y 8 viajes durante la temporada para alimentarse y traer comida al polluelo. después de aproximadamente tres meses y medio, los padres ya no regresan y el polluelo tiene que valerse por sí solo.